El Canal de Corinto es una encrucijada, un canal transitado por muchos tipos de barcos y viajeros, por eso la ciudad tiene ese aire cosmopolita tan particular. Corinto es entonces un sitio estupendo ubicado entre los mares Egeo y Jónico que tiene muchas fuentes de agua lo que la ha hecho habitable desde hace siglos y en algún momento, durante la época más esplendorosa, la ha hecho rivalizar con la misma Atenas y a aliarse casi naturalmente con la vecina Esparta.
Aquí también anduvo predicando el apóstol Pablo, cincuenta y tantos años después de la muerte de Cristo, y aunque fue escenario de muchos eventos importantes en la historia de Grecia fue tan saqueada por visigodos, hérulos y eslavos que finalmente fue abandonada con excepción de su enorme fortaleza vigente aún hasta los días de la independencia. ¿Pero cómo llegamos a ella? Bien, en forma diaria seis trenes parten de Atenas, un bus sale cada hora y hay que descender en la parada Ishthoms y una vez allí debemos tomar otro bus para llegar a las ruinas. Estos buses salen cada hora entre las 6am y las 9pm desde la estación Ermou.
Algunos datos útiles: cerca de la estación hay un supermercado y algunas tabernas para comer algo ligero, en la estación de buses también hay una panadería y camino hacia las ruinas también encontraréis sitios para comer. En la calle hay muchos puestos que venden frutas frescas, algún café antiguo y bares. Con respecto a las ruinas, veremos allí los restos de un teatro, una fuente, el santuario de Hera, y un museo que reune piezas de los yacimientos próximos, el templo de Zeus y el de Octavia, entre otros.
El recinto arqueológico abre de 8am a 5pm de lunes a viernes, y los sábados y domingos de 8:30am a 3pm. El museo por su parte abre de martes a viernes de 8 a 5pm, los lunes de 11 a 5pm y losábados y domingos de 8:30am a 3pm.
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